Fiscalidad de los seguros de dependencia

FISCALIDAD DE LOS SEGUROS DE DEPENDENCIA

TRATAMIENTO FISCAL DEL SEGURO DE DEPENDENCIA

La fiscalidad de los seguros de dependencia ofrece un tratamiento favorable, con la finalidad de favorecer y potenciar su adquisición.

De este modo, los seguros de dependencia privados reducen la base imponible con las primas satisfechas. Las garantías que permite la reducción son la dependencia severa y la dependencia grave, que son las cubiertas por los seguros que se comercializan.

De la reducción fiscal de la base imponible se beneficia el tomador del seguro o contratante, pero hay más. Esta reducción también se la puede aplicar quien costee la póliza de otra persona. Para ello, debe existir una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive. También se favorecen quien lo costee a su cónyuge o a personas en régimen de tutela o acogimiento.

La fiscalidad de los seguros de dependencia se aplica de la siguiente manera: el límite de reducción fiscal del seguro de dependencia en 2021 es de 2.000 € anuales de prima. Esta es una cantidad muy superior al coste medio de estos seguros. Como se indica más arriba, esta cantidad reduce de la base imponible.

Más información fiscal sobre los seguros de dependencia se obtiene en la página web de la Agencia Tributaria, aunque las cantidades pueden estar desactualizadas.

BASE LEGAL: LEY DE PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL

Los seguros de dependencia se fundamentan en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia. Esta norma legal promueve incentivar la contratación de esta modalidad de seguros porque representan un medio de protección social.

Recordemos que esta modalidad aseguradora ofrece una indemnización a quien pudiera quedar en situación de dependencia por cualquier causa: enfermedad, accidente o la propia vejez.

Los límites de contratación del seguro de dependencia parten de los 18 años y alcanzan hasta los 69 años. Las aseguradoras que cuentan con las pólizas de dependencia más desarrollados mantienen la renovación del seguro de forma indefinida.

En resumen, gracias al tratamiento fiscal de los seguros de dependencia una parte de la prima pagada es compensada generalmente mediante el impuesto de la renta. Esta compensación, repetimos, se aplica a quien se lo costee a sí mismo o a un tercero cercano.