Por qué contratar un seguro de vida

Razones para contratar un seguro de vida

Debemos saber distinguir entre un seguro de vida y otras  modalidades aseguradoras que coinciden en alguna cobertura, pero no en todo, con el seguro de vida.

El seguro de accidentes cubre esencialmente una indemnización por fallecimiento o invalidez a causa de un accidente.

El seguro de vida cubre, principalmente, la indemnización por fallecimiento e invalidez por cualquier causa (enfermedad o accidente).

Un seguro de vida es una herramienta de protección personal y familiar. Con el seguro de vida defendemos a nuestra familia y a nosotros/as mismos/as.

Es un plan a lo largo de la vida

El seguro de vida no debe contemplarse como un elemento estático, sin cambios desde su contratación. Debe adaptarse a las diferentes etapas y situaciones de la vida.

Si se contrata siendo joven, las cantidades aseguradas deberán ser elevadas ya que la persona por lo general no cuenta con un patrimonio importante.

Más adelante, si el asegurado mantiene una vida sin grandes variaciones económicas, es posible que pueda disminuir la cifra del seguro. Es el momento en que la carga de hipotecas es pequeña o nula y se ha constituido cierto patrimonio.

En el momento de su contratación, el asegurado puede designar los beneficiarios que desee. De esa manera, la póliza de seguro garantiza el pago de determinado capital a aquellos para que dispongan de él.

Invalidez. Un seguro de vida también contempla la indemnización al propio asegurado en caso de quedar incapacitado por accidente o enfermedad.

Modalidades de seguros de vida

La modalidad estrella en los seguros de vida que estamos contemplando, también definidos como de vida-riesgo para diferenciarlos de aquellos de vida-ahorro, es el seguro de vida temporal.

En esta modalidad, la prima pagada de la edad del asegurado, de modo que esta sube de año en año por razones de la relación entre envejecimiento y riesgo.

En los seguros de vida temporales se puede elevar el capital asegurado, previa aceptación de la aseguradora o disminuir si al asegurado le interesa.

Otra modalidad es el seguro de vida a prima nivelada. Tiene el objeto de mantener una prima similar a lo largo de la vida del seguro, de modo que se pague más que lo que correspondería por edad los primeros años y menos durante los últimos.

Por su parte, el seguro de amortización tiene un funcionamiento similar al temporal, pero como el objetivo de este seguro es responder por la cantidad pendiente de un crédito hipotecario, el capital asegurado disminuye junto con el mismo.

Por último, el seguro vida-entera tiene como garantía indemnizar a causa de fallecimiento, incluso más allá de la edad límite de un seguro de vida (entre los 65 y 70 años, según compañías).

 

 

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